La música debe estar presente en todo proceso pedagógico, toda vez que es un elemento enriquecedor para el ser humano que le permite desarrollar habilidades y destrezas, aumentar su autoestima, fomentar su capacidad comunicativa y expresar sus sentimientos de manera autónoma.
Cuanto más temprano se inicie la formación musical en el niño, cuanto mejor serán sus resultados. Es fundamental que el niño tenga una relación personal, vivencial con la música y disfrutar de ella, convertirla en un juego, en un momento de encuentro consigo mismo y con todas las capacidades que posee.
Hay que establecer las bases sobre las que pueda surgir un verdadero músico y no solamente un instrumentista, pero ante todo una gran persona, un ser humano dado a la sociedad en la que convive.
El dominio de un instrumento musical, mejora la manera en que el cerebro procesa el lenguaje y la información. El instrumento, es la herramienta apropiada para que el ser humano logre expresarse y manifestarse en toda su gran dimensión.

Desde temprana edad, se potencializa el talento de los niños.
Orquestas clásicas preinfantil, infantil y juvenil.
Instrumentos Musicales y Accesorios.
Autoestima: Crecemos día a día, porque creemos en nosotros mismos, nuestras capacidades y nuestro talento.
Calidad: Acorde al ritmo personal, trabajamos para superarnos con niveles de exigencia cada vez mayores.
Servicio: El trabajo artístico proyectado en el servicio a la comunidad, nos lleva a mejorar nuestra calidad de vida.
Clases personalizadas de instrumento, basadas en la evolución particular de cada estudiante.
Apoyados en la técnica y en un adecuado manejo de la voz, se conforman maravillosos ensambles con este instrumento natural.
Interacción de la música con otras artes como la danza, el teatro y demás artes aplicadas.
La música y el movimiento, representados a través de la danza artística, realzan las puestas en escena.